II. Cabeza y Cuello · Capítulo II.2

Semiología del Cuello

Ganglios, arterias carótidas, venas yugulares, tráquea y glándula tiroides: el cuello concentra estructuras de casi todos los aparatos que el resto del manual desarrolla por separado.

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1. Morfología y examen osteoarticular

La morfología del cuello puede alterarse por anomalías congénitas (síndrome de Turner: cuello ancho y corto; tortícolis congénita: acortamiento del músculo esternocleidomastoideo), por síndrome mediastínico (distensión venosa con circulación colateral y edema "en esclavina" hasta los hombros) o por formaciones tumorales de ganglios o de la glándula tiroides.

La apófisis espinosa de la séptima vértebra cervical (C7) es un reparo topográfico presente en todos los individuos. La palpación de las masas musculares posteriores (trapecio, esplenio, complexo) evalúa la contractura cervical. El músculo esternocleidomastoideo cubre el paquete vasculonervioso: carótida primitiva, yugular interna y nervio vago.

Trampa de examen: la evaluación de la movilidad del cuello está contraindicada ante sospecha de traumatismo cervical. La rigidez con imposibilidad de flexionar el cuello es un signo fundamental de meningitis, y debe diferenciarse de la rigidez por espondiloartrosis: en esta última, la rotación lateral está conservada, mientras que en la meningitis está comprometida junto con la flexión.

2. Ganglios, arterias y venas

Ganglios: se examinan con maniobra de deslizamiento, usando el índice y el medio del examinador.

Arterias carotídeas: en reposo son visibles los latidos carotídeos normales; tras el esfuerzo o en estados hipercinéticos, los latidos se vuelven netos y amplios. En la insuficiencia valvular aórtica, las pulsaciones alcanzan magnitud extrema ("baile arterial"). Un latido cervical unilateral sugiere aneurisma de la arteria subclavia o carótida. La disminución o ausencia de latidos carotídeos palpables indica obstrucción, casi siempre por aterosclerosis. Los frémitos cervicales (soplos palpables) pueden originarse en obstrucciones carotídeas o propagarse desde estenosis aórticas, y se palpan con predominio en la carótida derecha. La auscultación se hace con la membrana del estetoscopio, paciente en decúbito dorsal con la cabeza hacia el lado opuesto, conteniendo la respiración: lo normal es no escuchar nada.

Venas yugulares: se evalúan la turgencia (expresión de la presión venosa sistémica) y las pulsaciones (traducen el ciclo cardíaco), con el paciente recostado a 30-40° y el cuello rotado en sentido opuesto. Una yugular turgente indica dificultad en el retorno venoso hacia el mediastino o las cavidades cardíacas —hallazgo que se retoma con más detalle en el examen cardiovascular.

3. Tráquea y glándula tiroides

El examen de la tráquea se hace en la línea media, colocando el índice por encima de la horquilla esternal para reconocer los anillos traqueales por su prominencia. El "craqueo laríngeo" se obtiene moviendo lateralmente el cartílago cricoides tomado entre el índice y el pulgar.

3.1 Técnica del examen tiroideo

Paciente de pie, tórax desnudo, con buena iluminación. En la inspección, se observan los planos anterior, posterior y lateral del cuello; el istmo tiroideo se ubica por debajo del cartílago cricoides, a nivel del 2° o 3° anillo traqueal. Se registra simetría o asimetría de los lóbulos, relleno venoso (que se modifica en bocios cervicotorácicos voluminosos que ocluyen el estrecho superior del tórax) y latidos arteriales visibles (que indican hiperfunción tiroidea).

ManiobraTécnica
De QuervainEl médico se ubica detrás del paciente y abraza el cuello por delante, reconociendo la topografía laríngea, la nuez de Adán, el cartílago cricoides, y a continuación el istmo tiroideo y ambos lóbulos.
LaheyEl médico se ubica delante del paciente y usa ambas manos: desplaza suavemente la tráquea sobre un lóbulo tiroideo hacia el lado opuesto, para poner de relieve una formación en el lóbulo contrario.

No debe olvidarse tomar la laringe con una mano y desplazarla suavemente en ambos sentidos laterales: el roce retrotraqueal normal desaparece cuando una prolongación tiroidea se extiende detrás de la tráquea (signo de sospecha de bocio retroesternal).

3.2 Interpretación de hallazgos

El peso tiroideo normal es de 20 g. El bocio puede ser difuso o nodular (uninodular o multinodular); un nódulo tiroideo es una formación con límites propios, diferenciable por ecografía —el método de elección para su detección—. El tamaño de la glándula no se correlaciona estrictamente con su función: el 80% de los bocios son eutiroideos, un 10% hipotiroideos y un 10% hipertiroideos.

¿Por qué el cuello concentra tantos "capítulos en miniatura"? Porque en un espacio pequeño coexisten estructuras vasculares (retomadas en Parte III.2, examen del pulso venoso yugular), respiratorias (tráquea, retomada en Parte IV) y endocrinas (tiroides, desarrollada en profundidad en Parte VIII.1). El examen del cuello funciona como un puente anatómico entre esas tres partes del manual.

4. Puntos clave

  • La rigidez de nuca en meningitis compromete flexión Y rotación lateral; la espondiloartrosis solo compromete flexión.
  • La ausencia de latido carotídeo palpable sugiere obstrucción aterosclerótica; el "baile arterial" sugiere insuficiencia aórtica.
  • La turgencia yugular anormal traduce dificultad de retorno venoso al mediastino o al corazón.
  • Maniobra de De Quervain (desde atrás) y de Lahey (desde adelante, desplazando la tráquea) son las dos técnicas clásicas del examen tiroideo.
  • El tamaño tiroideo no predice la función: 80% de los bocios son eutiroideos.